sábado, 2 de enero de 2010

EL GENOCIDIO PARA LA IGLESIA CATOLICA ARGENTINA


La iglesia católica argentina refuerza en su última campaña mural su sospechada o confirmada mirada light o casi benevolente sobre el genocidio de la última dictadura que asoló a nuestro país : organizaciones que militan en ella plagaron la ciudad de Bs.As. con afiches que "rezaban" : aborto = genocidio, sin considerar que, aún en nuestro vetusto Código Penal, el aborto es legal en determinadas circunstancias.
Una verdadera afrenta al verdadero genocidio de nuestros 30.000 compañeros desaparecidos y también a los DDHH de las mujeres.
La que sigue es la lúcida reflexión sobre el tema de una compañera periodista.

Las callecitas de Buenos Aires tienen ese qué se yo... ¿viste?

Por las noches, Buenos Aires revienta de basura. Y durante los días, los afiches basura tapan las paredes. Como esos que aparecieron esta semana diciendo: aborto=genocidio.

Los fundamentalistas no tienen medida. Tan acostumbrados como están a realizar genocidios, tan naturalizados para ellos los genocidios, tan cualquier cosa es para ellos el genocidio, que ellos, los genocidas, pretenden acusar a las víctimas de su sistema, de producir las políticas de muerte masiva. Hay límites que no debieran pasarse en los debates públicos.

En estos días, en que los principales genocidas están pasando por los estrados judiciales para ser juzgados por los crímenes de la dictadura, comparar a estos asesinos masivos, con una mujer que defiende el derecho a decidir sobre su cuerpo interrumpiendo un embarazo, resulta una aberración, desde cualquier lugar que se lo analice. Es una provocación para confundir, no solo sobre los derechos de las mujeres, sino también sobre 'los derechos humanos'.

Los genocidas deben ser condenados. La prisión perpetua es la única manera de hacer justicia, para que la memoria de esta sociedad empiece a actuar en la sanación de nuestras heridas colectivas.

Y cuando se avanza en la batalla contra la impunidad, crea sospechas esta mezcla realizada por los defensores de aquella Iglesia que fue cómplice de la dictadura, con la utilización de este término para descalificar las batallas por los derechos de las mujeres.

El aborto, la decisión de las mujeres de interrumpir un embarazo no deseado, es un derecho de las humanas. Transformarlo en un crimen, criminalizarlo, es un método perverso.

Volver el ejercicio de los derechos en crímenes, es un mecanismo de confusión, que pretende cabalgar sobre los prejuicios más primitivos de la humanidad, modelados por las doctrinas religiosas sustentadas por estructuras conservadoras del orden represor de los cuerpos y las vidas.

Tal vez no merecería respuesta este hecho: un afiche en la pared.

Pero ese afiche es una expresión burda de una posición política, que pretende avanzar en el disciplinamiento de los cuerpos de las mujeres, por medio del terror y la confusión.

Las mujeres defendemos la vida, claro. Ellos callaban cuando nos mataban. Ellos callaban frente a la desaparición de personas. Ellos callan frente al abuso de menores realizado por legiones de curas de su institución.

Ellos hablan cuando la hora de la justicia llega para los genocidas, y pretenden decir ahora que las genocidas somos las mujeres.

No vamos a decir, como el rey, por qué no se callan. Vamos a decir que sus mentiras pueden confundir por un rato. Pero que la lucha por la vida y por la libertad, va quemando sus mentiras.

Las mujeres vamos sabiendo quién es quién, y dónde está la basura. Hoy está en las paredes. Mañana estará en las cárceles.

Y nosotras seguiremos llamando, como nos enseñaron las madres en los días más oscuros de la dictadura, al pan pan, al vino vino, y asesino al asesino

Liliana Daunes

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece que estan mezclando totalmente los tantos. Personalmente adhiero a muchas de las medidas adoptadas por este gobierno, y una de sus decisiones que más apoyo es no impulsar una ley para legalizar el aborto.
Los genocidas, traidores a la patria (porque no solo reprimieron torturaron y mataron, sino que regalaron nuestro país, arrasaron con su aparato industrial, y son responsables [ademas de los 30000 desaparecidos], de millones de muertes producto de la perpetuacion de las injusticias sociales: el hambre, la pobreza, la desocupacion) deben ir presos como lo dicta la ley, sin privilegios.
Sin embargo, sostener en un analisis, que el aborto legal, es una medida progresista y popular es totalmente erroneo. Al contrario. El aborto es la más fascista de las medidas, es consagrar (valga la redundancia), la eliminacion de lo más sagrado e intrinseco de la naturaleza humana femenina. El aborto es funcional al poder dominante, es funcional al capitalismo, la eliminacion gratuita e institucionalizada de los "futuros pobres" ¿por eso aboga la autora?.
No es casualidad que el aborto sea legal en la mayor parte de los EEUU. y no creo casual que relacionen en un mismo articulo el espantoso accionar de la ultima dictadura militar, con el tema del aborto, ya que se intenta tapar un genocidio con otro genocidio. Pero claro, para ciertos sectores (disfrazados de izquierda, pero antipopulares en su escencia) es más facil matar a los pobres antes de que nazcan que eliminar la pobreza con trabajo, inclusion, asignacion universal; se concentran marchas, articulos, movimientos, es decir toda una maquinaria a favor de la muerte.
Me gasto en escribir este comentario, para atestiguar que, el apoyo a un modelo nacional, popular e inclusivo, o el sostenimiento de una postura "progresista", no tiene obligatoriamente que conllevar una posicion de defensa del aborto, como muchos sectores se esfuerzan en demostrar.
Saluda atte.
Por lo demas, muy bueno el blog.

MONA dijo...

Justamente, de los seguidores de Cristo es de los que menos podemos esperar una postura ética. Siempre se ubicaron en los espacios de poder, y cuando aparecen curas que optan por los pobres, los marginales, los que tienen hambre... los ningunean y los trasladan de las zonas donde trabajan. Bergoglio está conspirando en contra de uno de los suyos. Se trata del Obispo de Neuquén, Marcelo Melani, conocido por sus posiciones progresistas, su defensa de los aborígenes y de causas sociales, que, por eso mismo, despierta el rechazo de los conservadores. Pero este obispo, que ante todo expresa su posición, no hizo ni dijo nada frente a los 8 años de cárcel que le acaban de dar al Obispo Storni por abuso sexual a los seminaristas. No sé porqué me extraño... si tuvo idéntica actitud frente al cura Grassi. Parece que es más tolerable la violación de los cuerpos del prójimo, que las parejas homosexuales, a quienes ya condenaron... por supuesto!
Saludos

MONA dijo...

No HABÍA VISTO EL MENSAJE DE anonimo. Sería mejor que ponga su nombre para darle una respuesta a lo que plantea.
El aborto es lo peor que le puede pasar a una mujer. Es triste. No es deseado. Pone en riesgo su vida. El gobierno (ni éste ni ningún otro) tiene potestad para autorizarlo. Sin embargo, el aborto existe en la realidad. Y deja diferentes secuelas según la clase social a la que pertenece la mujer intervenida en su embarazo. Porque las minas de clase alta, cuentan con recursos para obtener el mejor tratamiento. Pero las pobres, mueren como moscas en las mismas circunstancias, por falta sde asepsia, o por condiciones deficientes de salud.
Entonces, trabajar para legalizar el aborto, es una campaña en favor de la VIDA, porque actualmente mueren en nuestro País más de 100 mil mujeres por año por esta causa. Y en ocasiones pagan con cárcel, lo que a las chicas con recursos materiales no les toca. Nunca.
Entonces, aparte de cuidar el valor de la VIDA, se protege la equidad. Y tender hacia la igualdad es un valor, que anónimo no ha analizado.
Lo que es, ya es... Una Ley no va a producir más abortos de los que ya existen. Como la ley de divorcio no produjo más divorcios sde los habituales... Tal vez se pueda mejorar con campañas de prevención del embarazo. Pero convengamos que las medidas autorizadas por la Iglesia son justamente las que después terminan en aborto.
Y ojo!!! Que no es todo lo mismo. Lo que pasó en el País hace poco, fue un genocidio... El aborto es diferente: se trata del empoderamiento de la mujer sobre su propio cuerpo, por propia voluntad! ¿No lo ves, no?
Porque los argentinos somos re hipócritas. Actuamos de una manera y pontificamos de la otra.

sábado, 2 de enero de 2010

EL GENOCIDIO PARA LA IGLESIA CATOLICA ARGENTINA


La iglesia católica argentina refuerza en su última campaña mural su sospechada o confirmada mirada light o casi benevolente sobre el genocidio de la última dictadura que asoló a nuestro país : organizaciones que militan en ella plagaron la ciudad de Bs.As. con afiches que "rezaban" : aborto = genocidio, sin considerar que, aún en nuestro vetusto Código Penal, el aborto es legal en determinadas circunstancias.
Una verdadera afrenta al verdadero genocidio de nuestros 30.000 compañeros desaparecidos y también a los DDHH de las mujeres.
La que sigue es la lúcida reflexión sobre el tema de una compañera periodista.

Las callecitas de Buenos Aires tienen ese qué se yo... ¿viste?

Por las noches, Buenos Aires revienta de basura. Y durante los días, los afiches basura tapan las paredes. Como esos que aparecieron esta semana diciendo: aborto=genocidio.

Los fundamentalistas no tienen medida. Tan acostumbrados como están a realizar genocidios, tan naturalizados para ellos los genocidios, tan cualquier cosa es para ellos el genocidio, que ellos, los genocidas, pretenden acusar a las víctimas de su sistema, de producir las políticas de muerte masiva. Hay límites que no debieran pasarse en los debates públicos.

En estos días, en que los principales genocidas están pasando por los estrados judiciales para ser juzgados por los crímenes de la dictadura, comparar a estos asesinos masivos, con una mujer que defiende el derecho a decidir sobre su cuerpo interrumpiendo un embarazo, resulta una aberración, desde cualquier lugar que se lo analice. Es una provocación para confundir, no solo sobre los derechos de las mujeres, sino también sobre 'los derechos humanos'.

Los genocidas deben ser condenados. La prisión perpetua es la única manera de hacer justicia, para que la memoria de esta sociedad empiece a actuar en la sanación de nuestras heridas colectivas.

Y cuando se avanza en la batalla contra la impunidad, crea sospechas esta mezcla realizada por los defensores de aquella Iglesia que fue cómplice de la dictadura, con la utilización de este término para descalificar las batallas por los derechos de las mujeres.

El aborto, la decisión de las mujeres de interrumpir un embarazo no deseado, es un derecho de las humanas. Transformarlo en un crimen, criminalizarlo, es un método perverso.

Volver el ejercicio de los derechos en crímenes, es un mecanismo de confusión, que pretende cabalgar sobre los prejuicios más primitivos de la humanidad, modelados por las doctrinas religiosas sustentadas por estructuras conservadoras del orden represor de los cuerpos y las vidas.

Tal vez no merecería respuesta este hecho: un afiche en la pared.

Pero ese afiche es una expresión burda de una posición política, que pretende avanzar en el disciplinamiento de los cuerpos de las mujeres, por medio del terror y la confusión.

Las mujeres defendemos la vida, claro. Ellos callaban cuando nos mataban. Ellos callaban frente a la desaparición de personas. Ellos callan frente al abuso de menores realizado por legiones de curas de su institución.

Ellos hablan cuando la hora de la justicia llega para los genocidas, y pretenden decir ahora que las genocidas somos las mujeres.

No vamos a decir, como el rey, por qué no se callan. Vamos a decir que sus mentiras pueden confundir por un rato. Pero que la lucha por la vida y por la libertad, va quemando sus mentiras.

Las mujeres vamos sabiendo quién es quién, y dónde está la basura. Hoy está en las paredes. Mañana estará en las cárceles.

Y nosotras seguiremos llamando, como nos enseñaron las madres en los días más oscuros de la dictadura, al pan pan, al vino vino, y asesino al asesino

Liliana Daunes

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece que estan mezclando totalmente los tantos. Personalmente adhiero a muchas de las medidas adoptadas por este gobierno, y una de sus decisiones que más apoyo es no impulsar una ley para legalizar el aborto.
Los genocidas, traidores a la patria (porque no solo reprimieron torturaron y mataron, sino que regalaron nuestro país, arrasaron con su aparato industrial, y son responsables [ademas de los 30000 desaparecidos], de millones de muertes producto de la perpetuacion de las injusticias sociales: el hambre, la pobreza, la desocupacion) deben ir presos como lo dicta la ley, sin privilegios.
Sin embargo, sostener en un analisis, que el aborto legal, es una medida progresista y popular es totalmente erroneo. Al contrario. El aborto es la más fascista de las medidas, es consagrar (valga la redundancia), la eliminacion de lo más sagrado e intrinseco de la naturaleza humana femenina. El aborto es funcional al poder dominante, es funcional al capitalismo, la eliminacion gratuita e institucionalizada de los "futuros pobres" ¿por eso aboga la autora?.
No es casualidad que el aborto sea legal en la mayor parte de los EEUU. y no creo casual que relacionen en un mismo articulo el espantoso accionar de la ultima dictadura militar, con el tema del aborto, ya que se intenta tapar un genocidio con otro genocidio. Pero claro, para ciertos sectores (disfrazados de izquierda, pero antipopulares en su escencia) es más facil matar a los pobres antes de que nazcan que eliminar la pobreza con trabajo, inclusion, asignacion universal; se concentran marchas, articulos, movimientos, es decir toda una maquinaria a favor de la muerte.
Me gasto en escribir este comentario, para atestiguar que, el apoyo a un modelo nacional, popular e inclusivo, o el sostenimiento de una postura "progresista", no tiene obligatoriamente que conllevar una posicion de defensa del aborto, como muchos sectores se esfuerzan en demostrar.
Saluda atte.
Por lo demas, muy bueno el blog.

MONA dijo...

Justamente, de los seguidores de Cristo es de los que menos podemos esperar una postura ética. Siempre se ubicaron en los espacios de poder, y cuando aparecen curas que optan por los pobres, los marginales, los que tienen hambre... los ningunean y los trasladan de las zonas donde trabajan. Bergoglio está conspirando en contra de uno de los suyos. Se trata del Obispo de Neuquén, Marcelo Melani, conocido por sus posiciones progresistas, su defensa de los aborígenes y de causas sociales, que, por eso mismo, despierta el rechazo de los conservadores. Pero este obispo, que ante todo expresa su posición, no hizo ni dijo nada frente a los 8 años de cárcel que le acaban de dar al Obispo Storni por abuso sexual a los seminaristas. No sé porqué me extraño... si tuvo idéntica actitud frente al cura Grassi. Parece que es más tolerable la violación de los cuerpos del prójimo, que las parejas homosexuales, a quienes ya condenaron... por supuesto!
Saludos

MONA dijo...

No HABÍA VISTO EL MENSAJE DE anonimo. Sería mejor que ponga su nombre para darle una respuesta a lo que plantea.
El aborto es lo peor que le puede pasar a una mujer. Es triste. No es deseado. Pone en riesgo su vida. El gobierno (ni éste ni ningún otro) tiene potestad para autorizarlo. Sin embargo, el aborto existe en la realidad. Y deja diferentes secuelas según la clase social a la que pertenece la mujer intervenida en su embarazo. Porque las minas de clase alta, cuentan con recursos para obtener el mejor tratamiento. Pero las pobres, mueren como moscas en las mismas circunstancias, por falta sde asepsia, o por condiciones deficientes de salud.
Entonces, trabajar para legalizar el aborto, es una campaña en favor de la VIDA, porque actualmente mueren en nuestro País más de 100 mil mujeres por año por esta causa. Y en ocasiones pagan con cárcel, lo que a las chicas con recursos materiales no les toca. Nunca.
Entonces, aparte de cuidar el valor de la VIDA, se protege la equidad. Y tender hacia la igualdad es un valor, que anónimo no ha analizado.
Lo que es, ya es... Una Ley no va a producir más abortos de los que ya existen. Como la ley de divorcio no produjo más divorcios sde los habituales... Tal vez se pueda mejorar con campañas de prevención del embarazo. Pero convengamos que las medidas autorizadas por la Iglesia son justamente las que después terminan en aborto.
Y ojo!!! Que no es todo lo mismo. Lo que pasó en el País hace poco, fue un genocidio... El aborto es diferente: se trata del empoderamiento de la mujer sobre su propio cuerpo, por propia voluntad! ¿No lo ves, no?
Porque los argentinos somos re hipócritas. Actuamos de una manera y pontificamos de la otra.